El Kensington Lock (o candado Kensington) es un sistema de seguridad física diseñado para proteger dispositivos electrónicos contra robos de oportunidad. El sistema consta de dos partes esenciales: una pequeña ranura rectangular reforzada con metal integrada en el chasis del dispositivo (llamada ranura K-Slot) y un candado conectado a un cable de acero recubierto.
Su funcionamiento es similar al de un candado para bicicletas: el cable se ata alrededor de un mueble pesado u objeto inmóvil de la habitación, y el cabezal del candado se inserta y se bloquea directamente en la ranura del aparato.
Dispositivos que lo utilizan
Aunque inicialmente se popularizó en computadoras portátiles, la ranura Kensington está presente en una amplia variedad de hardware tecnológico:
- Ordenadores portátiles (Laptops) y de sobremesa.
- Monitores y pantallas TFT.
- Proyectores multimedia.
- Servidores de almacenamiento en red (NAS).
- Algunas consolas de videojuegos.
Componentes y Tipos principales
Las soluciones comerciales de la marca Kensington se dividen principalmente según su mecanismo de cierre:
- Candados con llave: El cabezal se bloquea e introduce mediante un juego de llaves físicas únicas.
- Candados de combinación: Utilizan un dial numérico (normalmente de 4 dígitos) que elimina la necesidad de cargar con llaves.
- El cable: Está fabricado con acero al carbono de alta resistencia mecánica, lo que dificulta significativamente los cortes rápidos con herramientas comunes.
Propósito y Limitaciones
El objetivo principal de este accesorio es disuadir el robo casual en entornos públicos o semipúblicos con tráfico constante de personas, tales como oficinas compartidas, cafeterías, aeropuertos o bibliotecas de universidades.
No obstante, cabe destacar que no proporciona una seguridad absoluta. Un delincuente equipado con herramientas industriales de corte pesadas o ejerciendo una fuerza física extrema podría llegar a romper el cable o arrancar el chasis plástico del dispositivo electrónico.









